sábado, 31 de diciembre de 2011

LOS MEDIOS Y SUS INTENCIONES

Creo que es claro, que la mayoría de los medios de comunicación masiva, hoy en día no se  dirigen a nosotros. ¿A quién, entonces... y con qué fin?
Utilizando procedimientos muy elementales y burdos, propios de la peor propaganda política, se empecinan en convencer sobre hechos que descollan por lo absurdo, justifican la violencia física y dan crédito a denuncias inventadas, pasan por alto las peores amenazas, los peores latrocinios, y se detienen en el tono con el que ha sido pronunciada una frase. Efectivamente, lo que nos venden ya no es sólo pescado podrido, es moby-dick en avanzado estado de descomposición, y eso nos lleva a pensar: ¿buscan alterarnos?, ¿agredirnos?, ¿qué es lo que buscan?.
Si se dirigen a quiénes piensan como ellos, aquellos que poseen  y persiguen los mismos intereses, se regocijarán con todo y aceptarán cualquier cosa como cierta, por más absurda que parezca, por menos análisis que resista, sin cuestionamientos. Si alguien comenzase a cuestionarlos, puede ser que se encuentren en aprietos, si es que primero se toman el trabajo de pensar, en lugar de responder con fórmulas hechas, apelando a valoraciones totalmente subjetivas o descontextualizadas, o a alterar el orden de importancia, a resaltar lo accesorio sobre lo esencial.
Ciertamente no creo que se dirijan a nosotros. ¿Y al apático? Yo creo que si así lo piensan, se equivocan, subestiman la capacidad de razonamiento crítico de las personas.
Si no es así, si sólo se dirigen, a sabiendas, a sus seguidores incondicionales, aquellos que con beneplácito observan la realidad con las mismas orejeras, aquellos con los que comparten una misma visión del mundo y de la realidad, su espectro de comunicación tiene marco fijo e inmodificable, y ese cerrar filas nos brinda una muestra cabal de su imposibilidad de abrirse a la realidad e intentar transformarse con ella, se aferran a lo que han construido y se desmorona, se aglutinan, y lejos de aminorar su caída, la aceleran.
Pienso, por otra parte, que aquello que en un comienzo pudo ser visto por algunos como artillería pesada de los medios de comunicación, hasta incluso, como obra de una maquiavélica supra-inteligencia, hoy día se ve a las claras que ha sido una pésima estrategia de una inteligencia supina, porque aquellos que podían dudar, hoy ya no dudan, y quienes poseían cierta fidelidad, por obra y gracia de la costumbre, hoy ya no la tienen.
Varios comunicadores, periodistas y políticos, se han ganado un bien merecido desprestigio, dinamitando, quizás, un trabajo de años, colocándose en un sitio del que no se vuelve, el territorio del descrédito. Ya no les creemos. Ni usted ni yo. Y no somos los únicos. Algunos, délo por seguro, ya no se creen ni a sí mismos.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

OPINIONES Y OPINADORES (III)


3.
En cualquier noticia en apariencia trivial, en cualquier comentario al pasar, vemos aparecer con claridad los hilos de una trama mucho más perversa de lo que podríamos imaginar, y con intereses muy precisos. No debemos pecar de inocentes en nuestro análisis, y comprendamos que ni bien comencemos a cuestionar aquello que podría parecer para algunos incuestionable, comenzarán a aparecer las primeras reacciones. Estas irán desde sutiles descalificaciones hasta severas agresiones, todas ellas cargadas de una seriedad, expresada en el rictus, que intentará, por lo menos, hacer creíble la reacción del sujeto, objeto de nuestro análisis, por lo menos para sus habituales receptores.
Si se nos acusa de paranoicos o de caer en teorías conspirativas, debemos preguntarnos con justeza, en primer término, qué separa al paranoico del perspicaz, aquel hombre con  espíritu analítico y crítico, propio de los seres pensantes, y como respuesta obtendremos la siguiente: la paranoia es una alteración psicológica de orden perceptivo en la cual el sujeto se ve amenazado por un entorno al cual le confiere características hostiles que en realidad no posee, el “delirio de persecución” es una forma de paranoia.
Recuerdo a cierto periodista que expresaba, frente al beneplácito de sus colegas, un acabado comportamiento paranoico, porque lo “podían estar escuchando”. Otros tantos se sentían víctimas de un “miedo”, que no tenía raigambre en hechos de la realidad que lo justificasen. Bueno, justamente eso es paranoia. Si partimos del frío análisis de los hechos, textos, comentarios, del análisis de lo gestual, y agotando toda posibilidad llegamos a conclusiones que cualquiera, siguiendo el mismo procedimiento, puede llegar, entonces será claro que nuestras posiciones no serán fácilmente rebatibles por la vía de la razón. Tampoco se nos podrá acusar de tejer teorías conspirativas, porque las conspiraciones existen, y en esa acusación hay una afirmación implícita, y es la que dice que las conspiraciones no existen, y que uno al sugerirlas, en cierta forma, lo que está haciendo es fabulando. Claro, quizás, el nombre que deberíamos darle en la actualidad no sea el de conspiración, ya que dicho término nos remite a conspiraciones palaciegas, donde el acuerdo entre varios para conspirar contra el rey, era llevado a cabo en el más absoluto secreto, para poder asestar el golpe final, generalmente, la muerte de los “obstáculos” hacia el poder, en el momento oportuno, y en la actualidad las cosas se dan de otra forma, quizás menos brutal, quizás más “civilizada”. Ya no se trata de un conjunto de nobles o cortesanos, ahora son conglomerados empresariales, monopolios, oligopolios, empresas multinacionales, cuyos objetivos son netamente económicos y de poder, y que en pos de dicho poder elaborarán planes que serán llevados a cabo a veces de forma sutil, otras burdamente. A veces ni siquiera necesitarán ponerse de acuerdo en un plan de acciones, o instruir a sus subordinados, ya que lo claro, para ellos, son los objetivos, y mientras sus objetivos sean comunes, aunque parezcan sus acciones obra de un único cerebro común, la similitud se deberá tan solo a la concordancia de esencia y objetivos. En todo caso, llegar a desentramar un aparato conspirativo con origen en un par de cabezas, requeriría una investigación que excede nuestras posibilidades, y sin importar si es uno o varios, lo que si debemos distinguir son los procedimientos llevados a cabo por ellos.
Sabemos que las empresas mediáticas se concentran, en la actualidad, en pocas manos, y ya sea a través de acciones conspirativas, o a través de operaciones políticas tendientes a no perder su posición dominante, llevan a cabo comportamientos propagandísticos llamativamente similares.

miércoles, 25 de mayo de 2011

OPINIONES Y OPINADORES (II)


2.
Hay quiénes realizan análisis tremendamente maliciosos con objetivos muy precisos,‭ ‬afectar la realidad a través de la difusión de ideas nocivas,‭ ‬alteradas,‭ ‬percepciones erróneas,‭ ‬que bajo cierto marco de verosimilitud formal,‭ ‬por lo menos para el receptor poco avezado en estas lides,‭ ‬llevan a que se caiga en el error de hacer propio un análisis que se asienta sobre hechos falaces.‭
Aquellos que en algún momento han estudiado matemáticas,‭ ‬sabrán que partiendo de una proposición errada se llegará a resultados equivocados,‭ ‬lo mismo cabe para los estudiosos de la lógica,‭ ‬partir de premisas falaces llevará ineluctablemente a conclusiones erróneas.‭ ‬Esto no es inocente,‭ ‬no es más que un procedimiento que tiene por fin instalar una mentira,‭ ‬generar sentimientos negativos hacia determinada persona o idea.‭
Veamos las cosas de forma más detenida,‭ ‬porque en principio se podría pensar que el objetivo de estos señores es el de apelar al intelecto de los lectores,‭ ‬de su audiencia.‭ ‬Nada más alejado de la realidad.‭ ‬Bajo la forma del discurso intelectual se esconden innumerables artimañas que se dirigen expresamente hacia la emocionalidad del sujeto receptor,‭ ‬el intelecto servirá de forma y de vía de entrada.‭
Aquellos que posean una determinada formación en el estudio de las artes dramáticas,‭ ‬recordarán que una de las bases del sistema stanislavskiano,‭ ‬es la de ir de lo consciente a lo inconsciente.‭ ‬De modo sucinto diré,‭ ‬que si nosotros sabemos conducir de forma efectiva un entramado de estímulos conscientes‭ (‬lo textual,‭ ‬lo audiovisual,‭ ‬lo sonoro‭)‬,‭ ‬esto impactará en nuestra psiquis provocando movimientos inconscientes,‭ ‬que en el caso del actor podrán ser capitalizados a la hora de darle verosimilitud a un papel,‭ ‬pero que en el caso de un receptor desprevenido obrarán conduciéndolo hacia un lugar al que no hubiese ido sino movido por estas arteras artimañas de comunicadores transformados en verdaderos operadores políticos,‭ ‬propagandistas,‭ ‬embaucadores de la peor calaña.‭
Voy a recordar a otro de los padres fundadores del teatro moderno,‭ ‬Vsévolod Meyerhold.‭ ‬Meyerhold se oponía al método precedentemente descripto aplicado por Stanislavski.‭ ‬Su argumento era más que claro,‭ ‬aquel método producía actores‭ “‬histéricos‭”‬.‭
Bueno,‭ ‬la conclusión no puede ser más clara y consecuente con la realidad.‭ ‬Este tipo de operaciones mediáticas,‭ ‬cuando logran impactar sobre cierta audiencia,‭ ‬provocan también en ella la‭ “‬histeria‭”‬,‭ ‬es decir,‭ ‬una desmedida reacción psíquica o física con origen en el subconsciente,‭ ‬desmedida e irracional,‭ ‬que en apariencia escapa a toda lógica,‭ ‬pero como hemos visto,‭ ‬sólo en apariencia.

lunes, 21 de febrero de 2011

OPINIONES Y OPINADORES (I)

Consideraciones sobre política.‭ ‬Algunas ilaciones en apariencia azarosas.

1.
Es usual escuchar comparaciones tendenciosamente negativas‭  ‬entre la Argentina y otros países del mundo.‭ ‬También lo es,‭ ‬el oír críticas en torno a lo que es,‭ ‬o se hizo,‭ ‬y lo que podría ser o hacerse.‭ ‬En ambos casos,‭ ‬el crítico parte de una base de supuestos negativa,‭ ‬el disvalor lo coloca en nuestro país,‭ ‬en tanto el valor lo coloca en otro lado,‭ ‬no importa dónde.‭ ‬Tales comparaciones,‭ ‬por supuesto,‭ ‬no son siempre fruto de un ejercicio voluntario de desvirtuación de la realidad.‭ ‬Muchas veces,‭ ‬existen verdaderos obstáculos a la hora de la realización de un juicio lo más objetivo posible,‭ ‬obstáculos que tienen su origen en muy diversos factores,‭ ‬pero fundamentalmente en aspectos formativos,‭ ‬tanto a nivel formal como informal,‭ ‬y en cuanto a su grupo de pertenencia.‭ ‬Todo esto lleva a la conformación de diferentes sesgos perceptivos,‭ ‬obstáculos epistemológicos,‭ ‬prejuicios y juicios apriorísticos.
Se nos compara en términos económicos sin tener en cuenta factores tales como el índice poblacional,‭ ‬los altos niveles de crecimiento,‭ ‬la imposibilidad de acceder a formas veloces de cambio cuando frente a las primeras fricciones se producen tremendas resistencias,‭ ‬es decir, no se toma en cuenta la realidad,‭ ‬se descontextualiza.‭
Gobernar no es sencillo.‭ ‬Si uno busca producir cambios perdurables,‭ ‬tomando en cuenta nuestra propia historia,‭ ‬entenderemos que a veces es preferible avanzar a paso firme,‭ ‬que intentar dar un paso que nos lleve al derrumbe de toda una serie de conquistas.‭ ‬Como suele decirse,‭ ‬no sólo la cuestión es llegar,‭ ‬sino fundamentalmente mantenerse.

viernes, 21 de enero de 2011

LA EQUIDAD DE PRENSA


¿Quién elige los medios‭? ¿‬Hasta qué punto la libertad de expresión no se ve condicionada‭?‬
Efectivamente,‭ ‬debemos admitir que el ordenamiento social no se ha desarrollado de forma armónica,‭ ‬y que muchas estructuras existentes hoy día,‭ persistentes e inamovibles,‭ ‬sustentadas por su poderío económico,‭ ‬su predominio en el mercado,‭ ‬por una historia,‭ ‬un desarrollo de la estructura empresaria‭ (‬a nivel temporal y espacial‭)‬,‭ ‬y por algo más complejo,‭ ‬la creencia en el merecimiento de un derecho:‭ “‬esto es así,‭ ‬porque así debe ser‭”‬,‭ ‬hacen que aquello que objetivamente no debería ser,‭ ‬sea.‭ ‬Ya no importa si tal o cual‭ “‬actor‭”‬,‭ ‬en tanto protagonista de los medios,‭ ‬posee cualidades objetivas,‭ ‬ya no importan sus contradicciones,‭ ‬o sus graves faltas éticas,‭ ‬el que permanezca es signo de la‭ “‬libertad de expresión‭”‬,‭ ¿‬pero quién determina que sea aquel el que haga uso de su libertad de expresión y no otro‭? ¿‬quién determina que la‭ “‬libertad de expresión‭” ‬se transforme,‭ ‬para algunos,‭ ‬en una suerte de rémora de los títulos de nobleza‭? ‬Y aquí es dónde me planteo la necesidad de comenzar a hablar de la‭ “‬equidad de prensa‭”‬,‭ ‬esto sería,‭ ‬el acceso igualitario a la libertad de expresión,‭ ‬un intento por morigerar aquel resabio feudal.
El capitalismo moderno se asienta sobre la base de la libertad,‭ ‬la libertad de empresa es lo que determina,‭ ‬conjuntamente con la libertad de prensa,‭ ‬una arbitrariedad,‭ ‬en términos objetivos,‭ ‬a la hora de decidir quiénes serán los que harán uso de dicha libertad de expresión,‭ ‬en el marco de una empresa con intereses particulares,‭ ‬la más de las veces,‭ ‬en marcado antagonismo con el interés general de la población.‭
Nadie‭ (‬ó casi nadie‭)‬,‭ ‬en tanto propietario de una empresa,‭ ‬va a contratar a alguien que vaya en contra de sus propios intereses‭ (‬empresariales, ‬corporativos,‭ ‬económicos‭)‬.‭ ‬Esa primera forma de censura a la libertad de expresión,‭ ‬en el marco de un sistema con gran concentración mediática,‭ ‬y con escasas posibilidades de acceso a vías de expresión alternativas,‭ ‬comparativamente igualitarias,‭ ‬equitativas,‭ ‬tanto en su alcance,‭ ‬como en su capacidad de llegada y difusión,‭ ‬torna al sistema en estructuralmente injusto.
Por todo lo antepuesto,‭ ‬considero de vital importancia la puesta en práctica de la ley de servicios audiovisuales,‭ ‬no solamente para garantizar la libertad de expresión,‭ ‬sino,‭ ‬sobretodo,‭ ‬para garantizar la equidad de prensa,‭ ‬la igualdad ante la ley,‭ ‬y la igualdad de oportunidades,‭ ‬regulando aquello que desvirtúa conceptos tan nobles como el de‭ “‬libertad‭”‬,‭ ‬aportando igualdad y justicia.‭ ‬El resto,‭ ‬correrá por cuenta de los receptores de los medios de comunicación,‭ ‬en cuanto receptores activos,‭ ‬con espíritu crítico,‭ ‬con sagacidad e inteligencia.‭ ‬Solo a través de ellos comenzarán a perdurar a través del tiempo,‭ ‬no ya los que convengan en términos empresariales,‭ ‬sino los necesarios,‭ ‬aquellos imprescindibles,‭ ‬en términos sociales,‭ ‬políticos y culturales.

martes, 11 de enero de 2011

LAS DOS ARGENTINAS Y LOS SOFISTAS


Entonces bien, tenemos dos argentinas: la argentina del odio y la Argentina del amor, y sobre estas dos argentinas, hay varias cosas que debo decir.
En la Argentina del amor hablamos de frente, a algunos no les gusta que seamos así, tan frontales, pero no podríamos ser de otra forma, poseemos convicción y nuestras intenciones pueden ser conocidas por todos, sabemos hacia dónde vamos y de dónde venimos, y lo expresamos sin tapujos.
Todo lo contrario ocurre en la argentina del odio, por eso es que la argentina del odio ha servido de campo fértil a los sofistas, los cuáles, al igual que los antiguos sofistas griegos, se valen de numerosos procedimientos con el único fin de confundir, falsear la realidad, intentar vender una indecorosa fantasía como si se tratase de la más genuina realidad. En resumen, presentar lo falso como verdadero, y lo verdadero como falso.

miércoles, 5 de enero de 2011

LAS DOS ARGENTINAS


Es tiempo de realizar algunas reflexiones.‭
En primer lugar,‭ ‬no puedo dejar de pensar en que existen,‭ ‬definidas con claridad,‭ ‬dos argentinas,‭ ‬luego hablaremos de otras posibles argentinas de carácter más tenuemente definido,‭ ‬pero por contraste,‭ ‬en principio,‭ ‬se manifiestan dos argentinas,‭ ‬muy lejanas,‭ ‬muy diferentes,‭ ‬muy esencialmente distintas.‭
La Argentina a la que pertenezco no es la argentina del odio,‭ ‬la argentina que disfruta frente al dolor del otro,‭ ‬la que festeja la muerte.‭ ‬Mi Argentina nunca podría transitar esos caminos,‭ ‬nunca lo hizo ni nunca lo hará.‭ ‬Mi Argentina no pergeñó conspiraciones,‭ ‬no golpeó las puertas de los cuarteles,‭ ‬no se arrodilló ante los poderosos y humilló a los humildes,‭ ‬mi Argentina no deseó la muerte,‭ ‬no engendró la muerte.‭ ‬Mi Argentina se gesta en el amor,‭ ‬crece en el amor,‭ ‬intenta comprender al que piensa distinto,‭ ‬incluir al excluido,‭ ‬hacer propios los problemas ajenos y buscarles una solución,‭ ‬la mejor solución,‭ ‬la más justa.‭ ‬Mi Argentina aprende de sus errores e intenta corregirlos,‭ ‬mi Argentina reconoce las virtudes ajenas,‭ ‬acompaña las causas justas,‭ ‬y busca la felicidad del pueblo,‭ ‬mi Argentina se expresa en voz alta,‭ ‬a veces con vehemencia,‭ ‬pero nunca con violencia,‭ ‬aborrece la violencia.‭
Reitero:‭ ‬mi Argentina se encuentra en la vereda opuesta del odio,‭ ‬mi Argentina es amor.